Futuras mamás, no os asustéis al leer esto porque a pesar de todo la maternidad es la experiencia mas bonita del mundo, hasta que no tengáis a vuestros bebés en brazos, no sabréis hasta donde llega el amor que se puede sentir, el amor puro y verdadero es tan infinito...
Ese momento en el que el bebé sale de vuestro interior y le veis por primera vez, os lo ponen encima y le podéis al fin tocar, besar, oler... ese olor dulce a pura vida es único y se os quedará grabado en la memoria para siempre.
Cada momento "malo" de la maternidad es compensado hasta el infinito por los momentos buenos, su primera sonrisa, el primer "ajooo", que te agarre con sus minúsculos deditos... todo eso hace que se olvide que duermes poco y que tienes la casa hecha una mierda (hablando claramente). Si vale, hay veces que ya no sabes que hacer, que te da el bajón y desesperas pero chicas, somos mujeres y estamos completamente preparadas para todo esto y más, nuestra naturaleza nos permite ser supermamás para nuestros superbebés, y no permitáis que nada ni nadie os diga que lo estáis haciendo mal, porque nadie sabe mejor que vosotras lo que es mejor para vuestros hijos y cada uno con sus pequeños hace lo que cree mejor para ellos.
Bueno me voy por las nubes, el caso es que hay días que me desespero, no se si estaba preparada para que mi vida cambiara tan drasticamente, porque desde el momento en el que eres madre dejas de ser un poco tu misma y ya eres solo eso "madre" las 24 horas al día, todos los días de la semana, el mes y el año. Se acabó ir donde quieres cuando quieres, hasta poder meterte en la ducha cuando te apetezca o lo mas básico ¡¡ir al baño!! ya no vas cuando lo necesitas, si no cuando te dejan ir y buff esto es mucho cambio en la vida.
Ni mucho menos quiero decir que no me guste mi nueva vida, quiero a mi hijo por encima de todas las cosas y no cambiaría lo que tengo ahora por nada, pero si que es cierto que a veces echas de menos ciertas cosas y también las aprecias más.
Ahora mismo poder darme una ducha de más de 5 minutos es un gran lujo que disfruto enormemente, cuando papi se queda con el lechoncito y me paso media hora bajo el agua caliente, en silencio o con música es tannnn agradable, diría incluso que sin preocuparme por si llorará mientras estoy bajo el agua pero no es así, aunque sepas que está atendido y cuidado ahora ya siempre siempre vas a pensar en el y si estará bien, es irremediable porque se ha activado el software "MADRE 1.0" en tu cerebro y no hay manera de desconectarlo nunca, no hay botón de desconexión para esto. Aprenderás a comer con una sola mano mientras con la otra coges, acunas o acaricias a tu bebe para que no llore; irás como un zombi por la vida por la falta de sueño, se te olvidarán las cosas y solo dejaras tu modo de standby cuando tu hijo necesite alguna atención; llevaras las camisetas llenas de manchas de leche... pero lo bueno es que te dará igual porque ahora eres madre y lo que importa es que tu pequeño esté bien y sea feliz y el resto del mundo ya se puede venir abajo.
que razon llevas con lo de la ducha, aunque dejo a los peques esos 5 minutos con el papá no estoy totalmente tranquila y por consiguiente ya no me ducho relajadamente, ¿estará llorando? ¿que estaran haciendo? hasta una simple ducha se nos convierte en un lujo!
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